Si estás conociendo la zona de Ancares lucenses, no puedes perderte el Castillo de Doiras. Esta imponente fortaleza, abierta al público este año, no es solo un monumento histórico, sino un portal a nuestro pasado medieval.
En este post
¿QUÉ HACE AL CASTILLO DE DOIRAS TAN ESPECIAL?

El Castillo de Doiras se alza majestuosamente sobre la roca, ofreciendo unas vistas espectaculares del valle que lo envuelve. La visita es muy amena, siendo recibido en el patio central por una guía que te explicará la historia del enclave y pudiendo después recorrerlo a tu ritmo.
HISTORIA DEL CASTILLO DE DOIRAS

Se cree que el castillo fue construido en el S.XV, como edificio militar. Desde ese siglo y hasta principios de siglo XIX, perteneció a la familia de los Osorio. Fue en el S.XX cuando de la mano de Emilio Martínez Baladrón se realizó su primera restauración. Posteriormente tuvo varios dueños hasta que en 2004 pasa a manos de la Fundación Xosé Soto de Fión.
Fue testigo de innumerables conflictos territoriales entre los reinos de León y Galicia, lo que subraya su importancia estratégica.
LA TORRE DEL HOMENAJE

La estructura más destacada y mejor conservada es su formidable Torre del Homenaje de 17 metros de altura. Aquí, en el lugar más protegido de la fortaleza, vivía el Señor y esta torre pretendía ser una imagen de su poder. En su interior alberga habitaciones, cocina y almacén de víveres.
En ella se realizaba la Ceremonia del Homenaje (en el que el vasallo juraba lealtad y obediencia a su señor, a cambio de un feudo); de ahí su nombre.
¿QUÉ MÁS VER EN EL CASTILLO DE DOIRAS?
Durante la visita recorrerás el patio, las murallas, el lugar donde se almacenaba el agua…hasta subir a lo más alto de la torre y alucinar con sus vistas.
ENTRADA Y HORARIO DEL CASTILLO DE DOIRAS
La entrada es gratuita y su visita posible los sábados y domingos entre las 10 y las 14h.
LA LEYENDA DE LA DAMA DE DOIRAS

No puedes irte de aquí sin conocer la leyenda del castillo de Doiras: la joven Aldara se comprometió con el heredero de una fortaleza cercana, y desapareció en el monte sin dejar rastro. Creían que había sido encantada por un mouro . Tiempo después, durante una cacería se abatió a una cierva blanca , dejándola en el bosque y llevándose los cazadores una pata como trofeo. Cuando volvieron a buscarla, vieron el cuerpo sin vida de Aldara, y la pezuña convertida en una mano donde reconocieron su anillo.
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